Te veo en la distancia.
Te escucho en el viento.
Te percibo en mis recuerdos.
Eres tan real,
que mis ojos te ven,
mis oídos te escuchan
y mis manos te tocan.
Desde que te fuiste
sin despedirte,
suelo recordarte siempre.
Te veo en la distancia.
Te escucho en el viento.
Te percibo en mis recuerdos.
Eres tan real,
que mis ojos te ven,
mis oídos te escuchan
y mis manos te tocan.
Desde que te fuiste
sin despedirte,
suelo recordarte siempre.
En
las circunstancias más profundas de mi vida,
mi alma y mi corazón se vuelven hacia ti.
En momentos de duras pruebas,
muchas veces he pensado:
¿Dónde te encuentro?
Honestamente, las jornadas diarias
varias veces me apartaron de tu presencia.
Me cuesta volver y tú lo sabes.
Venía desde lejos,
del campo,
donde están los hombres sin tierra.
Tenía las manos callosas
y una lampa al hombro.
A la memoria de Julia Espejo de Vega.
He transitado por ciudades sin nombres
preguntando por muchos hombres.
He cruzado extensos puentes
encontrando sólo hermosas fuentes.
Día tras día he trabajado fuerte
no buscando mi propia suerte.
Por el contrario, ante la muerte
tuve la intención de verte.
He mirado aquel madero sin vida
y también aquella piedra removida.
He visto la historia dividida
y cumplida tu Palabra de Vida.
Los comentarios sobre la aparición de estos seres que aparecieron, literalmente, de la noche a la mañana, corrieron como reguero de pólvora y no faltó quienes afirmaban que habían sido expulsados del Barrio Fiscal № 5, uno de los más respetados del Callao, donde había vivido el tristemente célebre “Champita”, ex capitán de la entonces Guardia Civil del Perú, que lideró la temible banda delictiva “Los Paracaidistas”. Los fundadores de este barrio eran antiguos moradores de Chucuito, destruido por un terremoto cojuntamente con la zona antigua del puerto chalaco. Fue el terremoto de Lima y Callao que se produjo el 24 de mayo de 1940, a las 11:35 de la mañana con su respectivo tsunami cuyas aguas llegaron hasta el Jr. Lord Cochrane, arrastrando hasta las puertas del mercado central un bote grande, de cuya manera se confeccionó después una cruz colocada en la puerta del mercado. Este terremoto fue sentido hasta Guayaquil por el norte y Arica por el sur. Los otros damnificados fueron rehubicados en lo que ahora conocemos como las “barracas o barracones” del terremoto.
Entre dos puntos
imaginarios del infinito,
se puede observar
decenas de astros
y cuerpos celestes.
Entre dos miradas
que se encuentran,
se puede mirar
con genuina amplitud
la nitidez de las pupilas.
A Lucy.
Ya no te veré más.
te has ido para siempre.
Hoy he perdido algo.
Me había acostumbrado
a tu alegre sonrisa,
y a ese café descafeinado.
También a tus ocurrencias.
Para Regina Sánchez.
Me gustaría caminar contigo
una noche copiosa,
bajo el viejo aguacero de París.
Me gustaría recorrer contigo,
a la luz de la luna
y el bullicio de la gente,
las viejas calles de Madrid.
Me gustaría nadar contigo
en las frías aguas del Mediterráneo
y reír a carcajadas,
en
esas aguas azules,
frente a los yates en Barcelona.
ACTO I
ESCENA PRIMERA
Escenario:
Los
hermanos de José están en el campo pastoreando ovejas.
NARRADOR
Esta historia se inició en la ciudad
hebrea de Canaán y terminó en el antiguo Egipto, gobernado por los temibles
faraones. En Canaán vivía el patriarca Jacob, quien tenía una familia muy
numerosa. Tuvo doce hijos, siendo uno de ellos, José, su preferido.
En cierta ocasión le obsequió como regalo una túnica de colores, ocasionando la
envidia y malestar entre sus hermanos mayores.
José, por ser el hijo preferido de Jacob, constantemente estaba acusando a sus
hermanos de la mala vida que llevaban, propiciando de esta manera que varios de
ellos llegaran a odiarlo, situación que fue agravado por los constantes sueños
que tenía en desmedro de su familia. Hasta soñó que el sol, la luna y once
estrellas que representaban a sus hermanos se inclinaban ante él, provocando
una seria llamada de atención por parte de su padre. Por ser una persona
presumida, sus hermanos, no solamente le odiaban, sino hasta querían matarlo.
No obstante, Dios tenía un plan para su vida, porque Jehová estaba con él.
Cierto día su padre le encomendó ver el estado de las ovejas que sus hermanos
pastaban y José tuvo que ir hacia ellos…
SIMEON
- Mira Dan, ahí viene el soñador.
DAN
- Seguro que viene para acusarnos ante nuestro padre.
SIMEON
- Es la oportunidad para matarlo y veremos qué pasa con sus sueños.
ASER
- Vengan, echémosle en esa cisterna y diremos que una fiera lo devoró y
luego manchemos su túnica de sangre y nos creerán que así fue.
JUDA
- Yo estoy de acuerdo con ustedes. Ese soñador ya me tiene cansado con sus
acusaciones.
RUBEN
- Hey, que van a hacer con el muchacho. No lo matemos. ¿Por qué vamos a
derramar su sangre? Echadlo en esa cisterna que está por esa roca y dejadlo
ahí.
JOSE
(Acercándose donde sus hermanos, pero ellos se abalanzan sobre él).
- Mi papá me ha pedido que… qué pasa… qué hacen…no, no por favor… ¡Nooooooo!
Hoy vives prisionera
y no sabes por qué.
Tus hijos son muertos
y no sabes por qué.
Tus mujeres son violadas
y no sabes por qué.
Tus casas son quemadas
y no sabes por qué.
Oh, ciudad grande,
hambrienta de pan y vida.
Cada día mueres un poco.
Lejos de amigos y hermanos.
Lejos del
bullicio de la gente
y sus
costumbres.
Lejos de mí
mismo.
(Creo que
soy otro)
¿Recuerdas
la ciudad?
Qué
distinta era, ¿verdad?
Ahora que
estoy lejos,
¿Recuerdas
aquellas sonrisas?
¿No te
acuerdas?
Aquí te
tornas más lenta.
Me
embriagas con tu vino
y tu perfume.
Me
adormeces con tu música
y tus
costumbres.
Me
embelesas con tu cuerpo
hasta
dominar mi respiración.
Percibo tu
olor.
Eres
hermosísima aquí.
la casa de Pueblo Libre,
las revistas Vanidades,
el gato verde y la Biblia grande.
Me acuerdo del callejón,
el tranvía y la Farmacia Tizón.
En mayo recuerdo muchas cosas,
pero especialmente a mi madre,
mujer sencilla de mirada tierna,
sufrida, pero siempre paciente.
(Cuando
los mimos hablaban)
PERSONAJES:
Dos
mimos.
ACTO UNICO
Dos mimos conversan entre sí, pero uno de ellos se encuentra muy preocupado.
Cuando era niño.
Esta noche te recuerdo.
Era
primavera, sí primavera,
pero
octubre, no setiembre.
Estabas
frente al mar.
Caía
una tenue garúa en el puerto.
¿Te
acuerdas?
Era octubre, frente al mar.
https://youtu.be/QQwyi9eYYXY