La
conocí una tarde de invierno, mientras caminaba por las coloniales calles de la
“Ciudad Vieja”, cerca a la Plaza Independencia. Absorto me detuve cuando la ví
en ese antiguo cafetín de la Av. 18 de Julio, ubicado entre añejos plátanos,
paraísos y fresnos. Las hojas secas de las tipas viajaban a la velocidad de los
fríos vientos helados de la temporada.
Ella
estaba sola y leía un viejo libro que lo había comprado en una feria de libros
antiguos que generalmente realizan en la capital uruguaya. El libro tenía por
título “Cartas entre un autor y una actriz”, que en realidad era una
recopilación de cartas muy íntimas entre el escritor irlandés George Bernard
Shaw y la famosa actriz inglesa Beatrice Stella Campbell.

