jueves, 3 de octubre de 2013

AYACUCHO


Hoy vives prisionera
y no sabes por qué.
Tus hijos son muertos
y no sabes por qué.
Tus mujeres son violadas
y no sabes por qué.
Tus casas se queman
y no sabes por qué.

Oh, ciudad grande,
hambrienta de pan y vida.
Cada día mueres un poco.

Gestora de libertad y sueños,
¿dónde están tus hombres?
¿Dónde está tu grandeza?
¿Cuándo murió tu nobleza?

Callas, porque no sabes qué decir.
Sabemos que tus hermanos
se desangran.

Levántate.
No desmayes,
aún hay esperanza.

Volverá un 9 de diciembre
Y gritarás otra vez…
¡Libertad!


Huamanga, Noviembre 1987.
En plena violencia política en Ayacucho.

FESTIVAL DE PELÍCULAS PROHIBIDAS EN LIMA

La primera edición de Censurados Film Festival se celebrará en Lima del 3 al 8 de diciembre de 2013, con diferentes secciones y muestras censuradas, así como con actividades paralelas sobre la historia que hay detrás de cada censura. Ello incluye conversatorios, exposiciones, performances, conciertos y mesas redondas en diversas sedes.
El festival será una ventana para todas aquellas películas que son o han sido censuradas a lo largo de la historia por motivos políticos, religiosos, sexuales, de género o medioambientales, entre otros.
Su objetivo es velar por la libertad de expresión, pero siempre respetando los derechos humanos. "Una película es una mirada personal y pensamos que es necesario respetar todas las miradas del mundo", afirman los organizadores.
En Censurados se expondrá la historia que hay detrás de una censura para crear un espacio de discusión e intentar que no se repita dicha prohibición.
Películas como La naranja mecánica, La pasión de Cristo o El último dictador fueron censuradas por diferentes motivos y hoy en día son valiosas joyas de la historia del cine. ¿Qué grupos de personas permitieron o permiten dicha censura? ¿Quiénes deciden lo que debemos y no debemos ver? Eso es lo que se tratará de responder.
El Festival está organizado por el Colectivo Censurados de Lima y coorganizado por La Combia Arte Rodante y Túpac Centro de Creación Contemporánea. Su ingreso tendrá carácter gratuito y su sede central será en el distrito de Barranco.
Ahí se instalará un cine al aire libre con una capacidad para más de 1,000 personas. Y a fin de descentralizar la actividad, algunas de las muestras y actividades paralelas también se organizarán en otros espacios de la ciudad y del país (parques, centros culturales, salas, universidades, entre otros).
Entras las muestras que se exhibirán, figuran las siguientes:
Tierra censurada
Muestra que reúne películas que han sido censuradas por motivos medioambientales en el Perú y en todo el mundo, desde documentales que hablan sobre la explotación minera o petrolífera, hasta películas que muestran la realidad que viven algunos pueblos indígenas para poder proteger sus tierras. Algunos de los filmes de esta muestra han sido víctimas de censuras políticas y de intereses empresariales.
Ella son la voz
La mujer, su rol como protagonista y su rol como directora, ha sido muchas veces una de las causas de la censura en el cine. Precisamente las primeras imágenes censuradas de la historia del cine fueron las de Carmencita (1894), que provocaron la ira de dos políticos locales de Estados Unidos porque las imágenes mostraban las enaguas de la bailaora. Actualmente la mujer, como agente activo en la producción de conocimiento, sigue siendo víctima de la censura en muchos países donde los gobiernos y las organizaciones más poderosas quieren callar su voz. Esta muestra es un espacio para escucharlas.
A vueltas con la iglesia
Desde el nacimiento del cine, la iglesia estuvo muy presente en decidir lo qué se debía y no se debía ver. No solamente se censuraban películas o escenas de filmes, sino también se llegó a prohibir, en algunos países, que los curas y las monjas asistieran a las salas de cine. La muestra recoge los filmes más controvertidos prohibidos por la Iglesia Católica.
El Perú y la censura
Durante el Festival también se presenta una retrospectiva sobre la historia de la censura en el Perú. Ya en 1926 la Junta Censora del gobierno de A. Leguía prohibió el estreno de la película Páginas heroicas, segundo largometraje peruano dirigido por José A. Carvalho, por “no querer ofender los sentimientos patrióticos” de su vecino país, Chile. Este es solo un ejemplo de la censura en Perú, que en esta ocasión podrá verse en la gran pantalla.
Censura documental

Esta muestra reúne una selección de los mejores documentales internacionales que hablan sobre la censura desde diferentes perspectivas, desde la historia y el por qué de la censura en algunos países en concreto hasta la reconstrucción de escenas de filmes que han sido prohibidos.

miércoles, 26 de junio de 2013

MARÍA ALVARADO RIVERA


LIBRO: "EN UN LUGAR DE GUAMANGA"

Esta publicación, En un lugar de Guamanga de Felipe López Mendoza, es un manual de políticas culturales para mejorar la calidad de vida en la capital de Ayacucho y posicionarla como ciudad atractiva y artística a través de la inversión en cultura y reconstrucción de los vínculos humanos.
Se ha reunido en diez capítulos una serie de crónicas, reflexiones y artículos agrupados por afinidad temática; y para su lectura, se encuentran en un orden que abarca desde los más antiguos (1975) a los escritos recientemente (2012). En ellos se aborda aspectos insuficientes o poco visibles de hechos culturales, sociales, políticos o religiosos sucedidos en esta ciudad, en el Perú y en otros vastos mundos.

FECHA: Jueves 04 de julio
HORA: 7:00 p.m.                                                                                                LUGAR: Auditorio del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú (Plaza Bolívar s/n, Pueblo Libre)
COMENTARIOS: Esteban Quiroz y Víctor Vich Flores
PRESENTACIÓN MUSICAL: Manuel Prado
 INGRESO LIBRE

La presentación de En un lugar de Guamanga contará con las presentación de la Lic. Teresa Carrasco, directora del MNAAHP; los comentarios de Víctor Vich Flores y Esteban Quiroz, editor de Lluvia Ediciones,  para luego proseguir con las palabras del autor, Felipe López Mendoza. El cierre del programa estará a cargo del brujo de la guitarra andina, don Manuelcha Prado. 
Felipe López Mendoza se formó como artista plástico en las escuelas de Bellas Artes de Ayacucho, Lima, Rio de Janeiro y París. Ha realizado numerosas exposiciones colectivas como personales en el Perú y otros países siendo las dos últimas en Huamanga (2009 y 2010).
Su labor de docencia la ha ejercido en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga y Bellas Artes de Ayacucho; asumió la jefatura de Extensión Universitaria de la primera casa de estudios y dirigió la segunda mencionada. En París, fue Subdirector de un centro cultural en el distrito de Bourg la Reine.
Después de radicar en la Ciudad de la Luz, de 1994 a 2003, retornó a Huamanga y se dedicó a promover diversas acciones culturales, como el haber fundado la Asociación de Artistas Plásticos de Ayacucho (2004), la Asociación Cine-Arte Tercer Ojo (2006), y co-fundador, editor de Hoja de Ruta, quincenario cultural  del diario La Calle, Ayacucho, (agosto 2007 - junio 2009).

martes, 21 de febrero de 2012

LA VIRGEN POPULAR

El arte popular es la expresión de los pueblos. Cuando un artista utiliza elementos de la vida
cotidiana, está recogiendo los insumos que la actual sociedad està usando 
y se puede reflejar en la pintura expuesta. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

EL CLAMOR ANTES DEL JUICIO

URUBAMBA. Una de las tantas calles del pueblo de Urubamba, en el Cusco.
Urubamba se caracteriza por mantener sus tradiciones milenarias, pero
también por ser un distrito comercial por la afluencia turística que tiene.
El pueblo está camino hacia la ciudadela de Machu Picchu.

EL MAESTRO LUIS ALBERTO SÁNCHEZ SÁNCHEZ

El seis de febrero de 1994 falleció en Lima el escritor peruano Luis Alberto Sánchez Sánchez (LAS), una de las mentes más lúcidas de América Latina. Se fue a los 93 años de edad y como escribió alguna vez, “vino con el siglo” y también se fue con él, pero nos dejó más de un centenar de obras y miles de recuerdos.
Lo conocí en las postrimerías de su vida, en 1983. Charlamos algunas veces. Unas, en su oficina del tercer piso del Congreso de la República; otras, en el local del Partido Aprista Peruano; pero más, en su viejo despacho del Jr. Moquegua, en el Cercado de Lima. Esa vetusta oficina, testigo de los años vividos por este insigne representante de la literatura peruana, quien fuera tres veces rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
- “Dr. Sánchez, me permite una entrevista”, era mi carta de presentación para acercarme a él. Nunca me preguntó los nombres de los diarios que representaba como periodista. Siempre estuvo dispuesto a contestar, aunque sea por unos segundos. Más de un reportero fue corregido públicamente por una pregunta inconsistente o errónea.
- “¿Cómo lo sabe? ¿Usted estuvo ahí?”. Era, muchas veces, la respuesta ante una pregunta comprometedora. Olvidábamos que LAS también fue un sagaz periodista, aparte de escritor, político, abogado y sobre todo, maestro.
Tuve el privilegio de iniciar con él mis entrevistas radiales en directo (favor que me hizo) para el entonces influyente Noticiero de Radio América. Posteriormente, la mitad de esa redacción pasó a formar parte de la entonces naciente “Rotativa del Aire” de Radio Programas del Perú (RPP), hoy, emisora líder en el Perú. En el verano de 1986, nos comentó que utilizaba un juego de luces para guiarse en su casa. A cada ambiente le correspondía un determinado color. Ya estaba perdiendo la vista.
Formó junto con Ramiro Prialé, Andrés Towsend Escurra y Armando Villanueva del Campo, el cuarteto de líderes herederos del pensamiento indoamericano de Vìctor Raúl Haya de la Torre. Fue amigo y compañero de estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de Raúl Porras Barrenechea, César Vallejo y Jorge Basadre, por citar a algunos librepensadores. En los años de persecución contra los líderes apristas, LAS enseñó en el Colegio Angloamericano, hoy San Andrés, centro de influencia evangélica presbiteriana. No solamente, el escritor enseñó en ese colegio, sino entre otros, también el fundador del Partido Aprista Peruano, Víctor Raúl Haya de la Torre. Tanto Sánchez como Haya han escrito artículos sobre la importancia del protestantismo en el desarrollo de los pueblos de América Latina.
Confesamos que “conocimos” a LAS en los años 70 a través de “La Perricholi”, y luego con “Perú: Retrato de un país adolescente”. Efectivamente éramos adolescentes. Sentíamos el espíritu del escritor cuando en lugar de ir al colegio, recorríamos la Alameda de los Descalzos, la plaza de Acho y el Paseo de Aguas en el distrito limeño del Rímac. Eran los años de la seudo revolución peruana que patrocinaba la dictadura militar del general Juan Velasco Alvarado. Mi padre trabajaba entonces en una editorial y los únicos “juguetes” que podía adquirir para sus hijos eran los libros que se imprimian en esa imprenta. Fue así que conocí a LAS, entre el aroma de un turbio café, la luz de una vela y mi casa de esteras. El LAS de carne y hueso era distinto al que habíamos leído cuando saltamos de la niñez a la vida adulta, pero con cara de niño.
Una tarde de otoño de 1989, estuvimos en el legendario restaurante “Cordano”. Ese día ingresó el maestro, probablemente llegaba del Congreso de la República. Saludó a los mozos y se dirigió a su lugar acostumbrado. Era el rincón que colinda con la calle Pescadería y se conecta con la estación ferroviaria de Desamparados. Probablemente ahí se inspiró para escribir sobre la vida de la muy limeñísima Micaela Villegas, amante indomable del virrey Manuel Amat y Juniet. El escritor no pidió nada. Sólo se sentó e inmediatamente le sirvieron, su también acostumbrado plato de los días jueves.

LA MÁSCARA EN EL TEATRO PERUANO

Histórico afiche promocionando el uso de la máscara en el teatro
peruano. Fue organizado en 1990 por el Instituto Riva Agûero,
 de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

viernes, 13 de mayo de 2011

LIBRO: GEMELOS PRISTINOS, EL TESORO DEL TEMPLO DE KUNTUR WASI

Por Yoshio Onuki | Kinya Inokuchi (Autores)

Los primeros momentos del desarrollo cultural en los Andes son puestos en una nueva perspectiva en Gemelos prístinos. El tesoro del templo de Kuntur Wasi, de los investigadores japoneses Yoshio Onuki y Kinya Inokuchi. El libro es una coedición del Fondo Editorial del Congreso y Minera Yanacocha.
Gemelos prístinos. El tesoro del templo de Kuntur Wasi será presentado el viernes 20 de mayo en la Sala Grau del Congreso de la República (5 de la tarde). Hablarán sobre la publicación los arqueólogos Luis G. Lumbreras y Enrique González Carré.
Yoshio Onuki llegó al Perú en 1960 integrando la Expedición Científica de la Universidad de Tokio formada con el objeto de profundizar el estudio de los orígenes de la Civilización Andina. La misión dedicó el primer decenio a explorar las ruinas de Kotosh, en Huánuco, luego acometió excavaciones en La Pampa, en Áncash (1969-1975), y continuó sus trabajos arqueológicos en Huacaloma (Cajamarca) entre 1979 y 1989. Desde 1988, puso en manos de Onuki las excavaciones en Kuntur Wasi, también en Cajamarca, que habrían de confirmar las hipótesis generadas durante las investigaciones anteriores. Kinya Inokuchi tuvo una participación central en tal proyecto, cuyas actividades continúan hasta el presente.
Los hallazgos de Kuntur Wasi conjugan la arquitectura, la orfebrería y la cerámica y, en conjunto, perfilan una nueva concepción del Periodo Formativo en los Andes. Contra las tesis de Julio C. Tello, canónicas durante largo tiempo, Onuki sostiene que Chavín fue un desarrollo local al que no se le puede reconocer el carácter de cultura matriz andina, según aseguraba el sabio, ni tampoco asignar una influencia general en el Perú primordial. De hecho, Onuki niega la existencia del Horizonte Chavín panandino, empleado ampliamente por los arqueólogos para sustentar la aparición de formas culturales complejas: agricultura intensiva, cerámica fina, textilería, arquitectura refinada y escultura acompañadas de una organización social en donde se identifica ya la forma Estado.
En su lugar, Onuki propone la existencia de distintas sociedades locales que, sin desdeñar el intercambio, estuvieron consagradas ante todo a un desarrollo interior en espiral. La renovación del “templo ceremonial”, ya identificable en Kotosh —muy anterior a Chavín en sus fases iniciales—, fue a su juicio el motor de las diversas innovaciones registradas en ellas. Hay que ver en la renovación arquitectónica de tipo ritual, dice Onuki, la causa, y no el efecto, como ha sido costumbre, de los progresos en la agricultura, la articulación social y los sistemas administrativos. Sorprendentemente, todos estos centros andinos habrían obtenido su fuerza de su amalgamación con pueblos de la costa, de los que adoptaron técnicas y conocimientos, y que serían en consecuencia las verdaderas fuentes de irradiación cultural en nuestro territorio. Para cerrar su propuesta, Onuki formula, con la valiosísima asistencia de Inokuchi, una nueva cronología, anterior en el tiempo, del Periodo Formativo en los Andes.
La primorosa nariguera de oro bautizada “Gemelos prístinos”, descubierta en Kuntur Wasi entre una profusión de objetos, manifiesta el notable refinamiento alcanzado por las culturas locales andinas estudiadas por Onuki. De paso, como solo se ha encontrado una pieza semejante en Calima (Colombia), fabricada 1.500 años después, inaugura una nueva veta teórica relacionada con las tesis del arqueólogo James A. Zeidler acerca de una “esfera pre-Chavín de interacción” en la zona tropical noroccidental de Sudamérica.      
La publicación se ha asegurado de sintonizar con el esplendor de los descubrimientos de Kuntur Wasi mediante un tratamiento gráfico lujoso, con amplia variedad de imágenes. Incluye a su vez un catálogo de todos los objetos hallados en el sitio arqueológico.

martes, 14 de diciembre de 2010

LIBRO: VALLEJO, EL ACTO Y LA PALABRA

Libro escrito por William Rowe y Gustavo Gutiérrez

En Vallejo. El acto y la palabra el peruanista William Rowe se aparta de las claves con que la crítica ha abordado hasta hoy la obra del poeta nacido en Santiago de Chuco. A lo largo de tres ensayos Rowe supera, en buena cuenta, la mirada biográfica y la consideración de la herencia andina, a saber los criterios imperantes en el análisis de la lírica vallejiana. El libro —la más reciente publicación del Fondo Editorial del Congreso— ofrece además un texto del padre Gustavo Gutiérrez y una selección de poemas.
Al igual que muchos exégetas de Vallejo, Rowe hace énfasis en la hegemonía del dolor en su obra. Lo hará, no obstante, de modo muy distinto. Antes que nada, redefinirá la misma categoría de dolor tal como se presenta en sus textos, situándola en una instancia anterior a la experiencia directa del individuo. Enseguida, reformulará también las potencialidades del sufrimiento, al cual le reconocerá, en la visión del bardo, el poder de fundar una nueva “anatomía” espiritual del hombre.  
Con lo primero, Rowe reduce de manera drástica la importancia del dolor personal en la poética de Vallejo. Con lo segundo, deja atrás la exaltación del elemento puramente expresivo en la que muy fácilmente se detienen sus estudiosos, a costa de limitar su obra, de nuevo, a un lamento o testimonio subjetivo. Por el contrario, Rowe reivindica en ella la presencia del dolor bajo una forma productiva que, sin quebrar la figura del sujeto, pasa por trascenderlo camino al acto inédito en que el nuevo hombre hará su aparición. Se formula, entonces, un transvase, muchas veces olvidado, del dolor al futuro. 
Para el Vallejo de Rowe, el dolor es ni más ni menos el medio ambiente en que acontece la conciencia. Visto así, el dolor no es un concepto ni una idea ni una imagen, como correctamente señala Rowe. Tampoco, en rigor, sería una experiencia capaz de ser representada mentalmente o ser objetivada bajo la forma de una vivencia. Un paso más allá, el dolor no constituiría siquiera algo humano, para recordar una de las líneas del texto “Voy a hablar de la esperanza” —citado a menudo por Rowe—, pues antecede a cualquier registro del sujeto. Pese a todo, dicha falta de especificidad no priva al dolor de conformar el propio horizonte en que se gesta el sentido. Por eso, ubicado afuera del lenguaje, lo inflama y empuja, invocándolo desde su condición de frontera.
El acto —lo genuinamente nuevo— acaece cuando, llevando al extremo su universalidad, el dolor toca la carne de raíz y descubre con ello, paradójicamente, la energía del espíritu. Establece, de ese modo, una imagen redentora que rompe con el tiempo lineal, que es también el tiempo de la historia, de la autoridad y de la ley. La lectura de Rowe, en consecuencia, coloca a Vallejo como el iluminado anunciador de un orden en que la prohibición es sustituida por la libertad y la justicia por la bondad.